La crisis sanitaria y, sobre todo, el primer confinamiento, han tenido un impacto real en el mundo del trabajo. Al principio, tanto los empleados como los empresarios tuvieron que reaccionar rápidamente y de la mejor manera posible. ¿Y qué pasó después? Poco a poco, la reflexión se impone para intentar definir la oficina del futuro. La Cátedra de Gestión del Espacio de Trabajo de ESSEC aporta las lecciones aprendidas de un estudio realizado en septiembre de 2020 entre empleados de oficina y sienta las bases de la “oficina post-confinamiento”.

El pasado mes de septiembre, unos meses después del primer confinamiento en marzo de 2020, en Francia, los investigadores de la Cátedra de Gestión del Espacio de Trabajo de ESSEC entrevistaron a 2.643 empleados de oficina. El objetivo era ver cómo veían los empleados de las oficinas sus espacios de trabajo cuatro meses después del inicio de la crisis sanitaria. Se les plantearon varias preguntas: “Por un lado, ¿cuáles son sus expectativas en cuanto a los tipos de espacios de trabajo deseados, qué impacto tienen en la oficina post-confinamiento, pero también cuál es la forma ideal de trabajar en terceros espacios? Por otro lado, ¿cuál es, según ellos, la distribución ideal del tiempo de trabajo entre la oficina corporativa, el hogar y terceros lugares?
Oficina del futuro: nada fácil de definir

La oficina ideal sería… en un espacio de baja densidad de ocupación

Y, sí, tiene sentido. En tiempos de pandemia, tendemos, consciente o inconscientemente, a no querer permanecer juntos. Por ejemplo, el 40% de los encuestados en el estudio preferiría la oficina individual, el 21% preferiría la oficina compartida (espacio de cubículo compartido con un puesto de trabajo asignado) y el 19% optaría por el teletrabajo.

La oficina ideal sería… todavía, en un entorno corporativo.

¡Y aquí está la paradoja! ¡No pegarse y al mismo tiempo mantener el vínculo social! Esta es quizás la lógica de los encuestados que dividen su tiempo de trabajo así: 55% del tiempo en la empresa, 37% del tiempo en casa.

Sin embargo, estas cifras son muy diferentes según el estatus profesional, la categoría socio-profesional y el tipo de espacio de trabajo que suelen ocupar. Así, por ejemplo, los funcionarios serían los que querrían pasar más tiempo en las empresas y, por el contrario, los autónomos se inclinarían más por trabajar en casa o en “terceros lugares”.

La distribución por categoría socio-profesional indica que “los altos directivos son los que menos desean trabajar en las empresas”, dice el estudio, y son la categoría socio-profesional más receptiva a trabajar en centros de trabajo.

Por último, los empleados que suelen trabajar en oficinas individuales o compartidas (menos de seis personas) son más propensos a trabajar en una empresa, a diferencia de los que suelen trabajar en entornos de oficina flexible o de espacio abierto, que prefieren pasar más tiempo en casa.

“En conclusión, ¡la oficina no ha dicho su última palabra! Incluso es esencial para la vida de la empresa. El trabajo cambiará con la generalización del teletrabajo a tiempo parcial, pero la oficina siempre será esencial para las organizaciones y los oficinistas. Es el elemento que aglutina todas las dinámicas y actores de la empresa”, concluye Ingrid Nappi, profesora-investigadora titular de la cátedra.

Oficina del futuro: nada fácil de definir

¿Cómo adaptarse a esta multiplicación de los espacios de trabajo?

La transformación ya estaba en marcha, pero la crisis sanitaria de 2020 ha acelerado el movimiento. Está claro que los oficinistas tendrán que encontrar la manera de seguir trabajando en muchos lugares. Lo ideal sería que el lugar dejara de importar y que pudieran trabajar con eficacia y tranquilidad en la oficina, en casa, en espacios de co-working e incluso en lugares públicos. ¿Cómo se puede lograr esto?

Para la empresa, el primer paso es evaluar hasta qué punto se puede implantar el teletrabajo: ¿para qué empleados?, ¿en qué puesto?, ¿en qué condiciones?, ¿cuántos días a la semana? nuestro cuestionario (francés) te permite evaluar la viabilidad en cada caso.

Como muestra el estudio de la Cátedra de Gestión del Espacio de Trabajo de ESSEC, la situación no es igual para todos. Lo mismo ocurre con las necesidades y los sentimientos de cada uno. Para acercarse a la oficina de “nueva generación” habrá que encontrar el equilibrio adecuado.

Lee nuestro artículo: Teletrabajo y oficina flexible: hacia una nueva experiencia laboral

Por último, pero no por ello menos importante, las empresas y los empleados tendrán que apoyarse en las TI y las tecnologías para hacer del teletrabajo una opción sostenible: Cómo configurar su PC (francés) , Cómo asegurar su pc (francés) , Cómo gestionar los documentos (francés) (impresión, escáner…), Cómo trabajar juntos a distancia (francés).

Oficina del futuro: nada fácil de definir